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El sanitario se queda pasando agua: por qué pasa y cómo arreglarlo

El tanque no termina de llenar, se oye correr el agua o se llena solo cada rato. Las causas, cómo ajustarlo tú mismo y cuándo cambiar el mecanismo.

Descargas el sanitario y el tanque nunca termina de llenarse: se oye un chorrito constante, o un hilo de agua baja por la porcelana de la taza. Otras veces parece que está bien, pero cada cierto tiempo, sin que nadie lo use, se oye que se vuelve a llenar. Las dos cosas son la misma falla: el agua entra al tanque y se va por el desagüe sin parar.

Es una fuga que gasta agua día y noche, justamente porque no se ve y no moja nada. La buena noticia es que la causa casi siempre está dentro del tanque, a la vista, y muchas veces se arregla en casa con un ajuste o una pieza de ferretería.

Cómo funciona el tanque, en dos minutos

Al levantar la tapa del tanque ves dos piezas principales. A un lado, la válvula de llenado: el tubo por donde entra el agua que llega por el acople. La controla un flotador que sube con el nivel y la cierra cuando el tanque está lleno. Al otro lado, o en el centro, la válvula de descarga, con el tubo de rebose y, abajo, el sapito: el tapón de caucho que tapa el hueco por donde el agua baja a la taza.

Al descargar, la palanca o el botón levanta el sapito, el tanque se vacía, el sapito vuelve a caer y sella, y la válvula de llenado repone el agua hasta que el flotador la cierra. Si alguna de esas piezas no cierra del todo, el agua no para.

En los sanitarios de botón, de una o de dos descargas, en vez de un sapito con bisagra hay un empaque en la base de la válvula de descarga. El principio es el mismo: si ese empaque no sella, el agua pasa a la taza.

Las causas, de la más fácil a la más difícil

Para saber cuál es la tuya, abre el tanque y mira el nivel del agua. Si llega hasta el borde del tubo de rebose y se ve caer por dentro, el problema es el llenado (causas 2 y 3). Si está por debajo del rebose y aun así el agua pasa a la taza, el problema es la descarga (causas 1 y 4).

1. Cadena enredada o mal medida

En los sanitarios de palanca, una cadena demasiado corta deja el sapito un poco levantado, y una demasiado larga se mete debajo y no lo deja cerrar. Debe quedar con un poco de holgura, sin tensión y sin un sobrante que cuelgue. Pasa lo mismo con una palanca dura o pegada que no regresa a su sitio.

2. Flotador mal graduado

Si el flotador está muy alto, la válvula de llenado no cierra antes de que el agua llegue al borde del rebose, y el sobrante se va a la taza sin parar. Es un simple ajuste.

3. Válvula de llenado que no cierra

Aunque el flotador esté bien, la válvula puede no cerrar por un empaque gastado o por arenilla atrapada, algo frecuente después de un corte de agua. El síntoma es el mismo: el nivel sube hasta el rebose. Si levantas el flotador con la mano y el agua no se detiene, el problema es la válvula.

4. Sapito gastado, deformado o con sarro

Es lo típico cuando el tanque se llena solo cada cierto tiempo. El caucho se reseca, se deforma o acumula sarro, y deja de sellar contra su asiento. El agua baja a la taza en silencio, el nivel del tanque baja y la válvula de llenado se abre para reponerlo. La prueba del colorante lo confirma: unas gotas de colorante o anilina en el tanque, media hora sin descargar, y si la taza se tiñe, el sapito no sella.

Cómo ajustarlo en casa

Antes de meter las manos, cierra la llave de paso del sanitario, la que está en la pared junto al acople, y descarga para vaciar el tanque. El agua del tanque es la misma que sale de las llaves, no la de la taza, pero usa guantes si hay sarro o mugre.

El flotador: si es una boya en el extremo de una varilla, muchas válvulas tienen un tornillo de ajuste; gíralo para bajar la boya. En las más antiguas, sin tornillo, se dobla la varilla un poco hacia abajo, con cuidado. Si es un flotador de vaso, el que sube y baja alrededor del cuerpo de la válvula, tiene una varilla o un clip para bajarlo. El nivel correcto queda un par de centímetros por debajo del borde del rebose, o en la marca que traen muchos tanques por dentro.

El sapito: con el tanque vacío, pásale el dedo. Si está duro, deformado o te deja los dedos negros, cámbialo. Si está bien pero tiene sarro o mugre, límpialo junto con el borde donde asienta, con una esponja y agua, sin productos fuertes. Lleva el viejo a la ferretería para comprar uno del mismo tamaño y tipo.

La cadena: engánchala en otro eslabón hasta que quede con un poco de juego. Al terminar, abre la llave de paso, deja llenar y repite la prueba del colorante para confirmar que quedó bien.

Un aviso: las pastillas de cloro que se meten dentro del tanque resecan el caucho del sapito y de los empaques. Si las usas y el sapito te dura poco, esa puede ser la razón.

Cuándo cambiar el mecanismo

Ajustar sirve cuando las piezas están sanas. Conviene cambiar la válvula de llenado, la de descarga o las dos cuando el flotador está bien graduado y el agua sigue subiendo al rebose; cuando un sapito o un empaque nuevo tampoco sella, porque el asiento está rayado o tiene sarro que no sale; cuando las piezas plásticas están cristalizadas y se parten al tocarlas; o cuando el sanitario es antiguo y ya no se consiguen repuestos de su medida.

Si se cambia una válvula, muchas veces vale la pena cambiar las dos, porque la que se queda suele tener el mismo desgaste. Y aprovecha para revisar el acople: si la tuerca está oxidada, la manguera endurecida o suda, cámbialo en la misma visita. Un acople que revienta puede inundar el baño.

Hay fugas que no son del mecanismo: agua debajo del tanque, en la unión entre tanque y taza, o en los tornillos que lo sujetan. Ahí hay que desmontar el tanque y cambiar los empaques, con cuidado para no partir la porcelana.

Cómo lo resolvemos

Vamos a tu casa en Bogotá, revisamos el tanque, te decimos qué pieza falla y cuánto cuesta antes de cambiar nada. Cambiamos sapitos, válvulas de llenado y de descarga, acoples y mecanismos completos, y el trabajo queda con garantía. Cuando hay disponibilidad, te atendemos el mismo día.

Preguntas frecuentes

¿Es grave que el sanitario se quede pasando agua?

No es peligroso, pero gasta agua todo el día, todos los días, y se nota en la factura del Acueducto. Además, la pieza que falla suele empeorar con el tiempo. Conviene arreglarlo pronto.

¿Qué es el sapito del sanitario?

Es el tapón de caucho en el fondo del tanque que se levanta al descargar y vuelve a caer para sellar. Cuando se gasta o se deforma, deja pasar agua a la taza sin parar.

¿Por qué el sanitario se llena solo cada rato?

Porque el tanque pierde agua hacia la taza, por lo general por el sapito, y la válvula de llenado se abre para reponerla.

¿Cuánto cuesta arreglar un sanitario que pasa agua en Bogotá?

Depende de si es un ajuste, un sapito o el mecanismo completo. Lo revisamos en tu casa y te decimos qué pieza es y cuánto cuesta antes de empezar.

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